Las últimas novedades en “El pequeño Parlacen”

Otto Pérez Molina quiere amueblar bien el "pequeño Parlacen". Foto tomada de diarioelcostaoriental.blogspot.com

El ex presidente Otto Pérez Molina se cansó de caminar del baño al cuarto, del cuarto a la sala, salir al patio de su apartamentito penal en Matamoros y ponerse a contar zopilotes. Tantos días triste y desocupado lo están haciendo sentirse escritor. Y más aún con eso de que afuera están con “la línea por aquí, la línea por allá”, a él le está pareciendo que el destino le quiere decir otra cosa, y ha tomado la decisión de ponerse a escribir. Seguramente ya le pasó por la cabeza eso que “de poetas y cacos…” y se río solito, y pensó que pedir papel y lápiz no era suficiente. Que le manden una laptop, quizá hasta consigue una “U Ese Bé” de Tigo, y con un usuario ingenioso, que no lo delate, (podría ser “El uno”) quizá hasta se ponga de nuevo a tuitear. Con eso de que ya dejaron salir a Byron Izquierdo a la boda de su hija, y que Byron Lima ya tiene organizada su fiesta de cumpleaños con todo e invitados, pues quizá hasta terminan de amueblarle el espacio y le ponen bicicleta estacionaria. 

A Pérez, la vida en Matamoros lo está matando de aburrimiento. Por los menos las juezas Sierra y Reinoso se tienen la una a la otra. Se la han de pasar en oración en espera de que se siga llenando el cuartel para, ya con quórum, poder inaugurar una pequeña iglesia. Pedir diezmo suena más elegante que talacha. Que nadie olvide que allí tendrán derecho de antigüedad. Y ya con un buen grupo hasta podrían organizar una mini consulta popular y proponer que se le cambie oficialmente el nombre a los sectores de la brigada y el cuartel que reciben a los ex funcionarios públicos, por el de “El pequeño Parlacén”, porque, como dice Pérez Molina, ellos también tienen sus derechos ganados. Además del de la libre expresión y la recreación, se merecen un espacio digno.

Y eso que ni se lo recuerden a Salvador Gándara, quien queriendo volver a pelear electoralmente la alcaldía de Villanueva, lo único que logró fue regresar a prisión, ahora en el Mariscal Zavala, por no poder pagar una fianza impuesta ante su aparente vinculación en la estafa de la reconstrucción de la cárcel de Fraijanes, cuando fungía como Ministro de Gobernación…

La historia contemporánea de la política guatemalteca está escribiendo solita uno de sus capítulos más intensos.  Es casi seguro que el ex presidente no necesite su laptop.

 

Calamity Kid

Daltónico, sonriente, encantador y todo lo contrario.

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