Guatemala es reconocida mundialmente por lograr convertirse en la mejor burla de sí misma

Jimmy Morales llegando al centro de cómputo tras ser declarado ganador.

El país volvió a ser noticia mundial este lunes cuando en todas las primeras planas de la prensa internacional anunciaban que un comediante, sin experiencia política, había asumido la Presidencia. Eso, imagino, es lo que convierte al país en un lugar exótico, lo que logra hacer escupir el café de la mañana o sacar la sonrisa paternalista del primer mundo y de los vecinos menos jodidos. 

Guatemala es un país que nadie sabe bien dónde está ubicado, pero dicen que ha aprendido a sobrevivir. Es un país que sabe que de la religión, el gobierno y el futbol no pueden esperar gran cosa, pero se aferra a ellos, sueña con llegar a un mundial, y va a las urnas por el candidato más guapo, el que se mira más buena gente, el que tan “chistoso” que era en su programa de televisión local. Y así, deja su rumbo en manos del director de “Moralejas”, o le permite tomar decisiones en el congreso al director de “En la mira con cariño”. (Risas grabadas). 

En México, nuestro vecino exótico mayor, “La gaviota” llegó a ser primera dama, y llevó al poder al “fisiquín” de Peña Nieto, pura tragi-telenovela.  Pero como aquí no podemos poner artistas mexicanos ni venezolanos, pues queda lo que hay, lo “nuestro”, los programas del domingo en la noche en la tele nacional, esos previos al gran desconsuelo que representan los lunes. Esos previos a la vuelta a la realidad guatemalteca que se ha perfeccionado al máximo y se ha convertido en la mejor burla de sí misma.

Pero eso no es nuevo, Guatemala tiene una larga tradición de personajes conocidos, política y socialmente, que han destacado porque, en el intermitente recuerdo de los guatemaltecos, aparecen como los tontos que hacen reír. Cualquiera podría mencionar a Romeo Lucas, el ex mandatario al que se le adjudica la famosa frase de “Estamos al borde del precipicio y hoy hemos dado un paso al frente” (risas grabadas). Sin embargo no recuerdan que durante su período se dieron las ejecuciones extrajudiciales de Oliverio Castañeda de León, Manuel Colom Argueta, Alberto Fuentes Mohr, entre tantos otros, o la quema de la Embajada de España.

Manuel Baldizón, el candidato que hizo ocho años seguidos de campaña, (risas grabadas) casi llega al poder en la primera contienda, y se ganó un puesto en el imaginario guatemalteco, y su nariz de payaso en las vallas de carretera, debido a su manera de prometer pura tontera. Pronto empezó a dejar de dar gracia y hoy aún se encuentra desaparecido.

En el caso de la ex vicepresidenta Roxana Baldetti, nadie se lo veía venir, resultó chistosita, con toda la espontaneidad del caso. De ahí que de este lado de Santa Teresa todavía se sigan esperando sus próximas declaraciones.

Los guatemaltecos, son hijos de don chebo y del tío chema, hijos de la Baldetti (juraba ella), hijos del absurdo. Yo en mi harto deber cínico, le ando dando vueltas y vueltas a lo que sucedió y no le encuentro la gracia. Nomás me dio por recordar a una tráida que cuando algo le daba mucha risa, terminaba llorando. Pobre mi tráida, me recuerda a Guatemala

 

Calamity Kid

Daltónico, sonriente, encantador y todo lo contrario.

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