El Ejército confirma que también hay mareros en el Congreso

Emmm...

“Aquí también hay mareros infiltrados. El Ejército me lo dijo ayer”, dijo el presidente del Congreso, Oscar Chinchilla, antes de abrir la sesión solemne por el aniversario de la Constitución. El diputado dice que autoridades del Ministerio de Defensa le avisaron a través de WhatsApp que tenían conocimiento de varias clicas que operan con el nombre de bancadas parlamentarias. 

Una fuente cercana al Mindef confirma que varios militares retirados que ahora ocupan curules podrían haber sido infiltrados de alguno de los grupos delictivos conocidos como la Mara 18 y la Mara Salvatrucha. Ambas organizaciones criminales niegan los vínculos con este organismo y dicen que “son más honestos que cualquier dipucaco”. 

El Smiley emitió un comunicado en el que pide “encarecidamente” a la población que dejen de asociar a las verdaderas pandillas de este país con el Congreso de la República. “Una cosa es el Ejército que es pura táctica y otra es el Congreso. No sean así, muchá”, reza la última línea del documento.  

Aunque aún no se han dado a conocer nombres de los mareros-legisladores, Chinchilla dice que desconfía principalmente del "diputado matón", Julio Juárez. Juárez es señalado por la posible participación en el asesinato de dos periodistas en Mazatenango.  

Las declaraciones de Chinchilla hacen temblar a un Legislativo ya señalado por corrupción, discriminación y mal praxis. El diputado Estuardo Galdámez, del Frente de Convergencia Nacional (FCN-Nación), dice que estas acusaciones son patrañas y que el Ejército es una institución honorable a pesar de la supuesta infiltración. 

Galdámez llegó al hemiciclo con una boina de kaibil para demostrar su apoyo y tratar de ponerlas de moda porque tiene “demasiadas en el clóset” y no las quiere tirar a la basura. 

“Imagínese qué bonito sería ir por la calle y ver a todos usando una boinita de estas”, afirma el diputado, quien dice que está dispuesto a donar la suya para que sirva de bosquejo para la nueva colección. El diputado asegura que el uso de la boina no representa su asociación con algún grupo delictivo. 

Mario Taracena dijo que las boinas han estado fuera de moda los últimos treinta años y le recomendó a Galdámez llamar a un estilista personal para mejorar esa planta “de marero infiltrado en el Legislativo” que carga. 

**Colaboración especial: Clara Cantina

El Espurio