Por Sean Pior

Después del sorpresivo anuncio en campaña electoral de un nuevo sistema de transporte para mantener la silla en el Palacio de la Loba, voceros del alcalde ̶Á̶l̶v̶a̶r̶o̶ Ricardo Quiñónez ampliaron un poco más sobre los aspectos técnicos del nuevo proyecto, haciendo énfasis en la seguridad que tendrá el mismo.

“Queremos que los usuarios se sientan seguros en el transporte público, es una de las pequeñas fallas que hemos tenido en los últimos 24 años en la Municipalidad. Para ello hemos implementado un sistema de 16 paracaídas para cada unidad”, explicaron.

De acuerdo a los voceros, los paracaídas tendrán que ser utilizados por los pasajeros al momento de ingresar a la unidad. El uso de los paracaídas será exclusivo para los siguientes casos:

  • Competencia de pasaje entre 2 góndolas de Aerómetro.
  • Asalto a la góndola.
  • Cobro excesivo del “zopilotío” (nombre con el que se le conocerá a los nuevos brochas).
  • Diarrea.
  • Hemorragia.
  • Personas que tosan sin taparse la boca (se podrán aventar de la góndola sin ningún tipo de multa).

Al ser cuestionados sobre las zonas de aterrizaje, esta fue su respuesta: “Por ponerle un ejemplo, digamos que en caso de asalto, los usuarios ya no tendrán que entregar sus pertenencias, puesto que podrán saltar de la unidad en cualquier momento y caer en alguna de las camas inflables que tendremos a lo largo de la Roosevelt con la reducción de tráfico que nos brindará este nuevo servicio”.

“Estas medidas fueron tomadas porque escuchamos a los usuarios en Redes Sociales y queremos brindarles un transporte digno del siglo XIX, es decir XX, es decir XXI. Los paracaídas podrán ser controlados por medio de teléfonos inteligentes para lograr un aterrizaje exitoso, con lo que Guatemala estará a la vanguardia del sistema de transporte público en Centroamérica a excepción de Panamá”, manifestaron con orgullo.

“Esperamos que este medio sea tan exitoso como los Tomates, los Gusanos y el Metrobus”, finalizaron.